lunes, 3 de enero de 2011

Nomás déjame de llorar.

-¿Quién era Juan Serrano?-
No sé, pero de seguro que ya no está.

"-¿Qué no sabes niña? se fue pa'l otro lado-"
Pero en ese entonces nadie concebía la idea de que existiera otro lado. Sólo existía este, el de acá. Un lado demasiado triste y salino que hasta los pensamientos se corroían como las lanchas que ahora vagaban como caballos viejos por la rivera de lo que quedaba de aquellos tiempos prósperos sólo recordados por nuestro subconsciente.
Aquel que lo decía, lo decía más por moda que por saber su significado. hacía tres meses había llegado la compañía tabaquera a las afueras de lo que fuese que fuera el lugar en donde vivíamos. Su acento masticado y sus lentes tornasol cegaron nuestra alma. Sabíamos del lugar del que hablaban a pesar de nunca haber visto mapa alguno. Sus costumbres se hicieron las nuestras, nuestro vocabulario comenzó a engendrar palabras híbridas que nadie entendía, pero nos fascinaba el sonido que se producía al mezclarlas con las palabras que nuestros ancestros decidieron ponerle a las cosas, hace tanto tiempo que igual ignoramos su significado. Aunque al menos eran nuestras.
"-Dijo que iba por su mujer. Que se la había llevado la inundación y estaba seguro de que ahora andaba del otro lado-"
Después de un tiempo nuestros ojos comenzaron a acostumbrarse a sus ojos polarizados. Dejamos de distinguir los colores. Llenamos nuestros cuerpos y nuestras mentes de una basura publicitaria que no nos llenaba. Nuestras cabezas se vaciaron. Olvidamos el lenguaje de la tierra. Olvidamos la forma en la que el viento nos anunciaba buena pesca. Dejamos de percibir el color del cielo al anunciar un desembarque en el muelle, olvidamos el olor de las especias recién arribadas, el aceite que segregaban aquellos cuerpos extranjeros de pieles lustradas y gruesas. Olvidamos las almas impías, los ojos claros, los abrazos enérgicos, las sonrisas cálidas y tenues.
Luego, al olvidar todo creímos que jamás lo tuvimos. Entonces no olvidamos nada.
"-Pa' mi que se fue por andar de pirujo con la mujer de su patrón. ¿Después de tres años y apenas se le ocurre ir a buscar a la propia?...-"
Creímos que, como si fuéramos hierro, un día despertaríamos transmutados en ellos. Pero lo único que pasó fue que comenzamos a proyectar lo famélico que se encontraba nuestro interior. Nuestra piel comenzó a palidecer al grado de mimetizarnos con los corales que, al igual que nosotros, comenzaron a perder su pigmentación vagando irrefutablemente a morir. Justo igual que nosotros.
"-¡Ay mija! hora' sí que ya perdistes razón-"
"-La sal ya te está oxidando la cabeza muchacha. Mejor ponte a pensar en otra cosa, nomás te friegas la cabeza con recordar-"
Hasta el día que Juan Serrano agarró sus trapos y se largó. Todos aquí le avientan sus comentarios más hirientes de puritita envidia por que él hizo lo que ellos jamás se atreverían a hacer: Irse. Están seguros de que si ponen un pie afuera de aquí están perdidos. Como si ignorasen que con el hecho de quedarse en esta tierra corrupta ya están más que muertos.
Por eso en cuando escampe yo también me voy. Allá en donde el sol promete no ser opacado por los cerros del horizonte y el agua es de un cristal etéreo. Si me muero prefiero hacerlo con la poca integridad que me queda y que me han dejado estas gentes. Nomás que el cielo me deje de llorar y me voy. Lo juro.


-¿Quién era Adriana Serrano?-
No sé, pero de seguro que ya no está.
-¿Qué habrá sido de su padre?-
Quién sabe. Ya no se hablan de esas cosas por aquí.



viernes, 15 de octubre de 2010

¿Por qué sólo en sueños se mira?

Más por necesidad que por anhelo
-somos pájaros, cenizos Zenzontles que se elevan bajo un cielo raso, triste y nauseabundo, somos los rayos de un otoño desabrido, el llanto ensordecido de un acordeón que canta las mañanitas al atardecer-
Somos tanto... somos nada.
El mundo ha estado apagado desde el martes pasado, vago, ensombrecido por una mancha negra que se dispersa por el agua, de mirada perturbada, de mirada hosca, una mirad
a tan tuya que me hace vibrar y repetir tu nombre tantas veces como me sea posible, hasta que se me entume la lengua y sales de nuevo por las noches.
Cantemos entonces, cantemos con esa voz tuya jamás escuchada, cantemos como los térreos que somos, con nuestra voz reprimida, presa de un ansia que entra por los dedos y sa
le por los ojos en forma de humo, ese que parte por las mañanas en serpentinas destinadas a perderse entre las nubes, que desembocan en el mar y se embarran en los labios de algún mortal de piel reseca y salada, obligado a hacer de su cuento el más sublime que se haya escrito, aquel salido del bolígrafo de un autor anónimo, invisible.
Hueles a una noche por la feria del parque Morelos, al calor que irradian los focos, como estelas en un manto de papel maché. Me recuerdas al látex de esas máscaras que luego odio a ratos. Estás detrás de los títeres y sus ojitos brillantes. Te veo detrás de las calaveras y su sudor de caramelo, detrás d
el olor a esas flores que empiezan a recordarme el inicio de un recuerdo que poco a poco se pierde.
Hoy traigo ganas hartas de ir hasta esa direcc
ión que desconozco, quiero hacer muchas cosas, muchas muchas, y nada me alcanza.

viernes, 22 de enero de 2010

Mi querido recuerdo

El encanto cesará de inmediato.

Querido MaBel.
Aun no puedo recordar (por mas que eh intentado) el recordar la ultima carta que le escribí a tus memorias, ahora que estoy conciente y eh salido de mi estado perenne de éxtasis me doy cuenta de que cuando trate de olvidarme de ti lo único que fui capaz de hacer fue olvidarme de mi misma, y ahora soy algo mas como un espectro lechoso y ausente, algo que tuvo la fuerza de voluntad para desquebrajar sus antiguas tradiciones y someterse a una realidad completamente distinta a lo que estuvo acostumbrada toda su vida.
pero antes que nada, dejame preguntarte ¿como has estado?
¿aun sigues hablando con las gotas de lluvia cuando estas impactaban en los espejos retrovisores de tu auto? ¿aun sigues con esa mirada ferviente y arrebatada con la que solías mirar las cosas que te apasionaban y que tiempo después acaparaban gran parte de tu vida?
¿aun sigues frunciendo el seño? ¿Aun sigues caminando con ese rechinar desvaído de tus eternos converse que dejaban tras de si una aureola de vinagre y humedad?
¿Aun sigues pensando en mi?
El punto es este.
Hoy le eh visto, después de tantos años, vi de nuevo su cara de intelectual reprimido, y vi que sus ojos aun proyectaban eso que de adolescente me hacia decir
"El es distinto"
¿pero sabes? ¡Mentira podrida! después de que deje de verte me di cuenta de que nada de eso era verdad, me había dejado llevar por aquellas influencias de las que tarde tanto en despegarme, te escribía todas las noches, a veces con lágrimas fervientes en los ojos, otras con expresiones desvaídas en el rostro, anhelaba que fuese un paliativo para mis noches de insomnio, que en serio se volviesen realidad, que en serio Amanra pusiese sus ojos en mi tinta, y decidiese hacer la obra buena del día.
y creí que nunca lo haría.
hasta que lo hizo.
y ¡Hay Ford! que como le ame.
Amaba escucharlo, su voz en las mañanas, en las mañanas con sus efluvios tradicionales de alcantarilla y tierra, su voz empañada por el roció grisáceo que se embarraba en las ventanas, su voz cantando en la bañera, su voz cantando Mr. Sandman, sus dedos tocando el piano, rozando con su existencia, deseaba que cada tarde tocase para mi hasta que desfalleciese, hasta que sus huellas dactilares fueran borradas y entonces tocase con la carne viva, expuesta, y así en serio sintiese las entrañas de la música, y así en serio bebiese de su éter cobrizo y metálico, y me esparciera un poco entre mis labios entreabiertos y resecos, y me dijera, muy lento, esperando que cada célula de mi ser captase el mensaje y supiese que era cierto.
-te amo-
Amaba su olor al amanecer, su olor a soma y somníferos, amaba su barba sin afeitar, amaba sus ojos negros, inexpresivos, como si nada de este mundo le afectase, como si todo se cociese a un fuego interno indescifrable, sin saber cuando sus pupilas de retraían o se dilataban, era un juego de niños, el no darme cuenta de que me amaba.
era mas fácil saberlo.
Amaba como su voz sucumbía al desgarre de su rostro, aun sigo sin explicarme como su voz y su expresión podían lucir tan contrastantes, era como si hasta fuese independiente de si mismo, como si dentro de usted existieran dos gigantes disputandose el gobierno de su ser, y nunca quedaron de acuerdo sobre cual afloraría al momento de expresar sus emociones.
El punto era ese, hoy lo vi, tan real, tan palpable, con los pensamientos expuestos, como siempre solía ser, transparente hasta con sus enemigos, creo que ese era uno de sus puntos débiles mas visibles, era como si les diese un mapa de como destruirlo internamente.
Talvez por eso decidió irse tan pronto.
¿nunca estuvo realmente agusto aquí cierto?
extraño como se sentaba a la orilla de la ventana cada que algo le molestaba, extraño pasar mis yemas por sus cicatrizes, por sus heridas de guerra, aspirar su aroma a sal, a agua, a represión, a miedo, a miedo añejo y puro.
nunca fue fácil, el resistir la ansiedad de partirles la cara nunca fue fácil, hasta yo me vi vulnerable de hacerlo, pero ja!, fui mas fuerte que tu, ojala siguiera siendo juego, ojala no tuviera que haber ido a identificar tu cuerpo desfigurado, espero que al menos antes de haberlo hecho hubieras pensado en que haría yo cuando tu estuvieras lejos... con quien me pelearía por las noches, a quien le haría caras cuando me vence, quien me mantendría a su lado mientras llorase.
Hoy te el visto, y te saludé, entonces me di cuenta de que pronto yo también íva a morir.
tengo cáncer.
y pronto estaré contigo, querido, esperame.

Mi querido recuerdo

Stela